Fracciones de segundo. Eso es lo que hoy nos ha salvado de un buen susto o del mayor de los “sustos” a mis amigos y a mí.
En el momento del “susto” nos hemos asustado todos un poco, como es lógico por la gravedad del asunto, pero enseguida hemos vuelto a bromear y a charlar intentando pasar del tema. Luego en frio (yo por lo menos) me he puesto a pensar en todo lo que podría haber pasado si no hubiera sido por esas fracciones de segundo que he mencionado antes. Miles de imágenes se me han pasado por la cabeza mientras pisaba el freno con todas mis fuerzas y todas mis esperanzas puestas en no colisionar ni contra el camión ni contra la mediana. Miles de imágenes pero no muchas caras diferentes, miles de imágenes llenas de buenos momentos, miles de imágenes de las mejores sonrisas de mis más cercanos, miles de imágenes de recuerdos buenos, miles de imágenes de cuando yo era un niño rubio y con pelo “champiñón”, miles de imágenes de estos últimos años tan buenos, miles de imágenes de estos últimos meses tan malos, miles de sonrisas de mi hermano Lander, miles de imágenes de 3 personas muy importantes en mi vida.
Fracciones de segundos han hecho que ahora mismo este pensando en esas imágenes o recuerdos, fracciones de segundo han hecho que pueda (y podamos) seguir disfrutando de mi familia y amigos, de la playa, de los paseos, de la música, de las fiestas, de las buenas tardes al sol con la mejor compañía que se puede tener y pedir, de eternas charlas (o monólogos), de eternas sonrisas, gestos, palabras, llantos.
No podría estar pensando esto si no fuese por esas fracciones de segundos que a mí y mis amigos nos han salvado de un “buen susto”. Me da pena, porque a otras personas esas fracciones de segundo no les salvaron de sufrir un “gran susto” .
Que cada uno piense lo que quiera, yo pienso en vivir la vida mucho y bien, sobre todo BIEN, que al fin y al cabo es lo mas importante.
